
El docente se ve afectado por el miedo que tiene al cambio, es difícil de cambiar estructuras mentalmente arraigadas, tienen miedo de perder autoridad y el control de su clase porque creen que su trabajo con las TIC es inferior a la de sus alumnos ya que ellos tienen una mayor facilidad de adaptarse a la infraestructura informática. Por eso la tarea docente no acido fácil, se necesita estar bien capacitado para enfrentar al alumno en el aula. Hoy los alumnos son curiosos y están inmersos en un mundo donde la información les llega por distintos medios, la televisión, Internet, etc. Es tarea del docente incentivar la curiosidad, y aplicar en el aula las nuevas tecnologías.
La sociedad actual demanda cambios en los sistemas educativos de forma que éstos se tornen más flexibles y accesibles, menos costosos y a los que han de poderse incorporar los ciudadanos en cualquier momento de su vida. Estos cambios en los sistemas educativos se deben manifestar en diferentes aspectos: en los objetivos, en el rol de profesores y estudiantes, en los espacios de aprendizaje, en la administración y en la comunicación. Las circunstancias tecnológicas, culturales y sociales en las que se desenvuelve la actual sociedad exigen, ya, nuevos objetivos a la educación.
El rol del docente también cambia. Se necesita un nuevo docente. En la actualidad la información se encuentra deslocalizada y corresponde al docente organizarla, estructurarla y adaptarlo a las características de los discentes. El docente debe pasar de transmisor de información a guía del proceso de aprendizaje, convertirse en un motivador y facilitador de recursos, diseñador de nuevos entornos de aprendizaje con TIC, adaptador de materiales, productor de materiales didácticos nuevos, evaluador de los procesos que se producen en estos nuevos entorno y recursos, concepción docente basada en el autoaprendizaje permanente sobre las TIC.
Para lograr la transformación se hace necesario dar atención a diferentes áreas, como son: la comunicación, las estrategias metodológicas, la función facilitadora; así como las tres dimensiones fundamentales personales, el saber, el saber hacer y el ser.
Los maestros del mañana necesitamos un nuevo enfoque de su trabajo y una nueva visión de lo que significa enseñar y lo que significa aprender.
La sociedad actual demanda cambios en los sistemas educativos de forma que éstos se tornen más flexibles y accesibles, menos costosos y a los que han de poderse incorporar los ciudadanos en cualquier momento de su vida. Estos cambios en los sistemas educativos se deben manifestar en diferentes aspectos: en los objetivos, en el rol de profesores y estudiantes, en los espacios de aprendizaje, en la administración y en la comunicación. Las circunstancias tecnológicas, culturales y sociales en las que se desenvuelve la actual sociedad exigen, ya, nuevos objetivos a la educación.
El rol del docente también cambia. Se necesita un nuevo docente. En la actualidad la información se encuentra deslocalizada y corresponde al docente organizarla, estructurarla y adaptarlo a las características de los discentes. El docente debe pasar de transmisor de información a guía del proceso de aprendizaje, convertirse en un motivador y facilitador de recursos, diseñador de nuevos entornos de aprendizaje con TIC, adaptador de materiales, productor de materiales didácticos nuevos, evaluador de los procesos que se producen en estos nuevos entorno y recursos, concepción docente basada en el autoaprendizaje permanente sobre las TIC.
Para lograr la transformación se hace necesario dar atención a diferentes áreas, como son: la comunicación, las estrategias metodológicas, la función facilitadora; así como las tres dimensiones fundamentales personales, el saber, el saber hacer y el ser.
Los maestros del mañana necesitamos un nuevo enfoque de su trabajo y una nueva visión de lo que significa enseñar y lo que significa aprender.



